jueves, 14 de agosto de 2008

Jardín de La Virgen Maria



BREVE HISTORIA DEL CORAZÓN O JARDÍN DE SANTA MARIA
(Facatativa-Cundinamarca)
COLOMBIA




La historia del corazón o jardín de Santa María, está íntimamente relacionada con el Rosario de San José.

El miércoles 31 de mayo de 1995 (día en que la iglesia celebra la fiesta de la Visitación de la Santísima Virgen a su prima Isabel) se dio inicio a un Rosario frecuentado solamente por hombres, conforme a lo pedido por la Santísima Virgen a través de una joven, instrumento suyo, en esta ciudad (Bogotá D.C.). Dicho Rosario está dedicado a San José: Se contemplan cinco misterios: cinco virtudes suyas: castidad, paciencia, obediencia, humildad y aceptación de la voluntad de Dios.







A los cinco meses de estarse reuniendo para hacer esta oración, la Santísima Virgen les hablo de “Labores de la tierra, mas no son labores terrenas: son labores celestiales que se inician en este camino y se verán proyectadas en la vida eterna” (mensaje del 25 de octubre de 1995).




Una semana más tarde (1º de Noviembre), la Santísima Virgen anuncio: “Hijitos míos: ha empezado una nueva etapa. Habéis sido escogidos para una labor hermosa: un jardín que mi Hijo de vuestras manos creará. Este será un trabajo que vosotros llevareis a cabo en unas tierras que llevan Mi Nombre: un corazón en la tierra haréis y en ellas sembrareis florecitas de color… Un jardín se hará en siete tiempos… la gran obra que se hará se os explicara paso a paso. Vosotros que habéis comprendido el cuidado que necesita una flor, habéis sido escogidos para sembrar mi jardín de amor”




Estas fueron las palabras que dieron origen al Corazón o Jardín de Santa María.
El trabajo empezó el Primer Sábado (día de la Santísima Virgen) de noviembre: 4 de noviembre. Los siete tiempos fueron siete sábados, de manera que el último día de trabajo fue el 16 de diciembre (comienzo de la Novena De Navidad).

Describir lo que fue la vivencia de esas siete semanas para los hombres del Rosario De San José y sus familias, no es fácil Baste decir que estuvieron unidos en el trabajo y la oración, sintiendo la alegría de ser una Familia: la familia de los hijos de Dios, unidos en el cumplimiento de Su Voluntad.

En esta tarea, quiso Dios en la delicadeza de Su Amor, que los hombres siempre estuvieran acompañados por un sacerdote. Y esas manos purísimas a las cuales Jesús llega diariamente, no tuvieron reparo en trabajar la tierra durante el día, para al final de cada jornada bendecirlos y animarlos a continuar.

En mensaje del 18 de noviembre decía la Santísima Virgen: “Gracias doy a vuestro corazón por haber cumplido con amor lo que solo eran PALABRAS y HOY son HECHOS DE AMOR”.




La primera peregrinación a este lugar fue convocada por la Santísima Virgen a través de otra joven, también de Bogotá D.C. y quien vive la misma experiencia de servir de instrumento a la Santísima Virgen. En mensaje dado a través de ella, la Santísima Virgen dijo: “Os llevare de la mano pequeños, al lugar que tanto tiempo lo habéis preparado. Os llevare a mi monte alto…” (Mensaje del 4 de diciembre de 1995). La fecha y hora fueron señaladas por Ella misma: 13 de diciembre de 1995 a las 3 de la tarde. La convocatoria fue hecha el 4 de diciembre (día de Santa Bárbara) y tras 9 días consecutivos de oración tuvo lugar la PRIMERA PEREGRINACIÓN.
A partir de esta fecha, la gente ha empezado a acudir al Jardín en forma espontanea los días 13 de cada mes, aun cuando la Santísima Virgen ha dicho: “EN ESTE MONTE QUE LLEVA MI NOMBRE, RECIBIRÉIS LAS BENDICIONES QUE EL PADRE DIOS ME HA ENCOMENDADO. ESTARE CON VOSOTROS TODO EL TIEMPO EN ESTE LUGAR ESCOGIDO POR DIOS PARA VUESTRO BENEFICIO” (9 de diciembre de 1995)

“ESTE JARDIN ES PARA VOSOTROS, VUESTRO REFUGIO, DONDE VOSOTROS ENCONTRAREIS LA PAZ, EL REGOCIJO Y LA LUZ” (13 de diciembre de 1995) “VENID AQUÍ CUALQUIER DIA Y A CUALQUIER HORA Y RECIBIREIS BENDICIONES Y GRACIAS”.



De tal manera que cualquier día puede irse a Santa María, pero los días trece se han ido volviendo tradicionales. Nadie impulsa oficialmente estas peregrinaciones. No son promovidas por un “movimiento” predeterminado. Son el fruto del movimiento del Espíritu Santo que toca los corazones, y como el amor y el bien son difusivos, por naturaleza, cada uno quiere llevar a otro de los que ama para que “viva lo mismo”: o sea, para darle la oportunidad de que reciba esa gracia de conversión, de transformación.

98.01.28

SITIO CON MÁS INFORMACIÓN: http://www.rosariodesanjose.org/jardin.html